En el punto más recóndito en que dos cuerpos se tocan hallo al placer rebuscado siendo asimismo tan simple. Es el lapso en el que se utilizan las palabras mínimas. Nada se confunde, todo se reduce a respirarnos. Sentidos exacerbados. Nos cautiva el aroma de la piel mientras se humedece por el claro roce. Hoy su vientre se fusiona con el mío y ambas bocas se acercan obsequiándose una perfecta sentencia. Nos complementamos. La retrospectiva nos describe cualquier paso, asegurando ser mejor que el anterior. Sus labios provocan la extrema e íntima controversia. Me hundo en ella hasta perder los rastros del razonamiento. Las líneas de su silueta dibujándose en mis sábanas; prendas blancas despertando ese instinto tan lascivo... somos restos de cordura sueltos en la habitación al fundirnos en la almohada, al entregarme su espalda y cuando la arquea a mi gusto cada uno de mis deseos se realiza, justo a tiempo. Yo la tomo por el pelo. Nuestro es el espacio y me comenta todo lo que quiere. Satisfago su exigencia adentrándome en sus sueños. Somos movimientos en la cama cuando nos unimos persiguiendo la ansiedad de aminorar toda distancia.
Quizás cierto miedo a malograr esto que nos sucede nos impulse a no derrochar la oportunidad de pensarnos como deberíamos y decirnos cosas; cosas que otros no comprenderían, al igual que mis tiempos. Me cuestiono cada huella que me interna en la historia. Odio todo aquello que insinúa que el recorrido podría terminar siendo sólo un mes entusiasmante y luego devolvernos crudamente al frío de lo mundano. Porque trato de explicarme los actos en nuestra obra, me mortifica la idea de olvidar este apogeo: el alivio en la mirada que reposa sin reclamos sobre su ánima desnuda, entre seis paredes tenues; besos que nos curan, resultando ser mejor remedio que la consciencia para ver la inocencia que se va. Un amor que se avecina, una excepción a la regla. El arcano que no quisiera tener que abandonar. Pero ¿acaso eso significa que nuestra experiencia no podría ser ahogada por una desilusión? Tanta belleza espontánea y tantos ratos de arrebato... ¿Algo de eso nos convierte en diferentes al montón? Hay un nudo en mi garganta (con las horas no se calma) y palabras que prevalecen, aunque se acabe la charla. No quiero que seas condescendiente al volver a hablarme, no quiero perderme ni un minuto de tu realidad. La canción del día habla mas no puedo encasillarla, es temprano e igualmente no lo puedo asimilar. Una sola frase llega, me penetra, me transforma. Hora de seguir adelante y tomar el control. El contraste va a acabarse y quiero verte enamorada. Somos más que cuerpos con deseos de interacción.
# Derribado en Pleno Vuelo #
martes, 18 de septiembre de 2007 |
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Tragic.Cineasta!
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# Bosanova Moment #
Otro año que transcurre, casi yéndose de mis manos. Proyectos, historias, personas, amigos... todo lo Observo fuera de recuadros, siempre me veo detrás de una cámara. Y es que se siente tan mínimo el cambio que uno realiza o inteta encontrar cada día. Somos palabras sueltas en el cielo, jornadas enteras de desentendimiento. A veces procuro ocultar mis silencios ya que, en fin hablan más que el mismísimo tiempo. Por que con un gesto te revelo el sueño que vuelve a agobiarme en las noches de insano recelo. Soy una maraña de miedo y euforia. Me pierdo en tus cuentos queriendo volver a ser protagonista de escenas con gracia y descubro ser mucho más que estas facetas: Melómano, paranóico y algo agorafóbico. Te obsequio mis días para que te diviertas; pretendo ser mucho más que tu respuestas. Hoy empiezo una nueva cara de este juego y me integro en un grupo de sumas inciertas. Espero poder ser tu último deseo: La óptima versión de tu mayor anhelo. Quiero darte la calma que tanto aguardaste y completar tus albas sin llanto ni faltas.
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Tragic.Cineasta!
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